- Haz una lista de juegos tradicionales
1. Escondite
2. Gallinita ciega
3. Piedra papel o
tijera
4. La comba
5. La rayuela
6. Carrera de sacos
7. Balón prisionero
8. Tres en raya
9. Las canicas
10. Las sillas
11. La cuerda
12. Policías y
ladrones
13. La carretilla
14. Un, dos, tres,
pollito inglés
15. Pañuelito
16. Veo veo
17. Tulipán
18. Torito en alto
19. Pies quietos
20. El ratón y el gato
21. Las cuatro
esquinas
22. Caballería
23. La patata caliente
24. El teléfono
25. Hula Hoop
26. Las estatuas
27. Carrera de relevos
28. Pasar la pelota
entre las piernas
29. Pilla pilla
30. Palabras
encadenadas
31. Sardinas en lata
- Realiza un juego tradicional
La carretilla
El juego de la carretilla
consiste en realizar un recorrido hasta llegar a la meta.
Para comenzar a jugar,
se distribuyen los jugadores por parejas. Entre ellos elegirán quien hará de
carretilla y quien de carretillero. Luego se intercambiarán.
El jugador que hace de
carretilla se tumba boca abajo en el suelo, se levantará con las manos
colocadas a la altura del pecho. Su compañero lo sujetará por los tobillos y lo
levantará a la altura de su cintura. De esta forma intentará el que estaba
tumbado caminar y su compañero ayudarle sujetándole los pies.
Luego intentan los dos
jugadores caminar o correr coordinadamente hasta llegar a la meta.
La distancia de la
prueba no puede ser igual en niños pequeños que en otros con más edad. El
recorrido debe estar limpio, no puede haber cristales, piedras pequeñas u otros
objetos que puedan clavarse en las manos de los jugadores.
- ¿Por qué es importante el juego en el desarrollo infantil de 3-6
años?
(La importancia en líneas generales, la importancia de tu juego y qué
aportan los juegos tradicionales)
El juego es sumamente
importante en el desarrollo infantil en la etapa de 3-6 años ya que empiezan a
tener mayor autonomía. Al favorecer la autonomía en el juego, realizan aprendizajes que luego se trasladan al día a
día.
A nivel emocional es una
herramienta que les ayuda a el control de la ansiedad, la expresión emocional y
la expresión de miedos.
En las actividades
sensoriales, la búsqueda de nuevas experiencias les hace poner en marcha su
capacidad creadora para inventar y dar respuesta a la necesidad interna.
El pensamiento madura
y su lógica de razonamiento también. Desarrollan una mayor capacidad de memoria,
de imaginación, creatividad, discriminación de la fantasía y la realidad... Se
da la incorporación de la fantasía y las reglas.
Empiezan a crear en su
mente proyectos y dar voz a sus necesidades e intereses, que después van a
materializar. Unen todos los aspectos de su día a día y encuentran relaciones,
similitudes y diferencias. Tienen
capacidad para deducir aprendizajes y aplicarlos a distintas áreas.
El interés por las
letras y sus formas se inicia en esta fase, también el querer conocer sus
respectivos sonidos. Igual sucede con los números, se inician en el símbolo y
su comprensión, realizan juegos matemáticos más complejos con el interés
intrínseco propio que da respuesta a su necesidad.
El uso de la palabra
les aporta muchas más posibilidades de comunicación. Además, va unido a la
necesidad interna de relacionarse con otro, por lo que el lenguaje es la
herramienta perfecta para poder hacerlo. En esta etapa las interacciones se
amplían más allá de su núcleo familiar o escolar, y el juego es una herramienta
básica para relacionarse.
Las necesidades
motrices crecen acorde al menor. Sus músculos
están más fuertes para poder alcanzar nuevas metas y los juegos implican más movimiento
motriz. Buscan en todo momento nuevos retos y nuevas metas que alcanzar,
haciendo uso de su cuerpo.
El control corporal es
de suma importancia, dado que atiende a todos los aspectos de la persona y se relaciona
directamente con la dislexia y la capacidad de atención, hiperactividad, ansiedad...
El trazo está definido,
la precisión y control de sus dedos es cada vez más detallada y continúa su
desarrollo. Crean formas cada vez más complejas gracias a su habilidad e
imaginación.
El juego va unido al
desarrollo. Es por ello que en esta etapa en la que se dan tantos cambios a
nivel cognitivo y motriz, observamos una evolución del juego a muchos niveles.
En el ámbito
cognitivo, la capacidad de concentración y atención en la actividad ha
aumentado considerablemente. Esto es gracias a su capacidad para imaginar y
proyectar aquello que quiere realizar y a la comprensión temporal. Dedica más
tiempo a las actividades y al juego, pues hay un fin o meta siempre placentera.
También nos ayuda a
detectar si hay alumnos con alguna discapacidad o tiene más dificultad para
realizar ciertas actividades.
-La actividad de la
carretilla permitirá a los alumnos fortalecer su fuerza y coordinación
óculo–manual favoreciendo la conciencia sobre sí mismo. También, contribuye a
reconocer la importancia de jugar o hacer una actividad física en un espacio
limpio y ordenado. Nos ayuda a fomentar las relaciones entre sus compañeros.
-Los juegos
tradicionales fomentan las habilidades sociales. Aprenden a respetar las reglas
de los juegos, a esperar por su turno y a crear y fortalecer lazos de amistad
mientras se relacionan con otros niños.
Deben realizar
cualquier movimiento o actividad física. Así se mejora la fuerza muscular, la
velocidad, la resistencia, la flexibilidad y la coordinación.
Aprender a lidiar con
la frustración cuando algo no les sale como desean. Tienen que resolver
pequeños conflictos y ayudarse mutuamente con sus compañeros de juego.
Las actividades que
incluyen coordinación y control de la fuerza promueven la coordinación
óculo-manual.
Los juegos
tradicionales incorporan muchos elementos simbólicos, lo que favorece el aumento
del pensamiento abstracto. Fomentan la creatividad e imaginación.
Los niños que
participan en actividades grupales y notan que aportan acciones beneficiosas para
sus compañeros, así desarrollan la seguridad en sí mismos.
Permiten disfrutar de
diferentes entornos, entre ellos de la naturaleza.
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