Explicación del juego:
Esta actividad consta
de tres paneles cognitivos dónde en cada uno de ellos tendrán que realizar un
ejercicio distinto.
El primero trata de un
panel con diferentes tarjetas de colores. En cada una de ellas habrá pegado
macarrones, dónde con una cuerda deberán introducirlo en ellos siguiendo el
orden de una plantilla que les facilitaremos al principio de la actividad.
Es importante que los
macarrones sean grandes para facilitarles la introducción de la cuerda y que
los colores de las tarjetas sean los primarios y los que ya hayamos trabajado
en clase para que no dé lugar a confusión.
En la segunda
actividad les daremos una plantilla con una serie de cuadrados que dentro
tendrá dibujado dentro círculos de colores. Con una pinza tendrán que colorar
las bolas de colores en el lugar correspondiente siguiendo el modelo de la
plantilla.
La pinza que le
proporcionaremos tendrá que ser de un tamaño mediano y de un material de plástico
para su seguridad.
En el último panel habrá colocado pequeños palitos de colores que estarán situados formando figuras geométricas. Con gomillas de colores tendrán que unir cada palito para formar la figura correspondiente.
Cartón
Cartulinas de colores
Macarrones
Cuerda
Pinza
Bolas
Palitos de colores
Gomillas
Edad: Esta actividad está destinada a niños de
2-3 años
Objetivos específicos:
Desarrollar la psicomotricidad
fina
Reforzar los colores
Aprender nuevas
figuras geométricas
Manipular objetos de
distintas texturas
Fundamentación teórica:
En el desarrollo
infantil es muy importante el juego ya que están en un momento de desarrollo
donde prima el conocimiento del propio cuerpo y sus posibilidades.
Para los niños no hay distinción entre jugar y aprender. Al jugar desarrollan las habilidades para moverse, crear, probar, ensayar, recordar y relacionarse con los demás, entre otras. A través del juego, el niño imita el mundo que lo rodea y avanza en el desarrollo del pensamiento.
El juego es una
actividad fundamental para el desarrollo y el aprendizaje de los niños. Con el
tiempo, el juego permite al niño desarrollar su imaginación, explorar su medio
ambiente, expresar su visión del mundo, desarrollar su creatividad y
desarrollar habilidades socioemocionales entre pares y adultos.
De esta forma, el
juego contribuye a su maduración psicomotriz, cognitiva y física además afirma el
vínculo afectivo con sus padres y favorece la socialización. Por lo que, el
juego es uno de los medios con mayor impacto en los niños para desarrollar
nuevas habilidades y conceptos a través de su propia experiencia.
Los niños invierten
gran parte de su tiempo en jugar, el tipo de juego se modifica y adapta a la
edad y a las preferencias de cada niño, pero más que un medio de diversión, es
una actividad de enseñanza motivadora para los menores.
A medida que va
madurando a nivel
de psicomotricidad fina,
podemos valorar con
más detenimiento aspectos
cognitivos.





